Cada 10 de diciembre, nos unimos para celebrar el Día de los Derechos Humanos y recordar un principio fundamental: todas las personas, nacemos con derechos que deben ser protegidos, respetados y promovidos.
Para las infancias con pie equinovaro, displasia de cadera o parálisis cerebral, este día adquiere un significado profundo.
No se trata solo de una fecha en el calendario; se trata de reconocer e impulsar que sus derechos a caminar, moverse y jugar en un entorno saludable no deben ser un privilegio, sino una garantía.
El derecho a la salud en las infancias: un pilar fundamental
La salud infantil no es solo un concepto médico; es un derecho establecido en documentos internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño. Este principio establece que:
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Todos los niños deben recibir atención médica adecuada.
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Deben tener acceso a diagnósticos tempranos y tratamientos oportunos.
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Sus necesidades físicas, emocionales y de desarrollo deben ser una prioridad.
Movilidad: un derecho que transforma vidas
En el Día de los Derechos Humanos es importante recordar que la movilidad también es un componente esencial del desarrollo. Poder caminar, explorar, jugar y participar en actividades cotidianas forma parte de los derechos de todos los niños.
En condiciones como:
Pie equinovaro
El acceso al Método Ponseti aplicado correctamente y el uso de férulas abductoras es clave para garantizar movilidad futura.
Displasia de cadera
El uso adecuado de dispositivos como la Férula de Abducción Rhino® o el Arnés de Pavlik puede evitar complicaciones graves.
Parálisis cerebral
Tecnologías como Levity®, que ofrecen soporte de peso corporal y rehabilitación funcional, permiten que los niños interactúen con su entorno y ganen independencia.
Garantizar el acceso a estos tratamientos y dispositivos especializados es una forma concreta de defender los derechos humanos de las infancias.
Los padres y cuidadores: guardianes del derecho a la salud
Aunque la legislación establece los derechos, son las familias quienes, en la práctica, los defienden día con día.
Su rol es fundamental en:
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Buscar atención médica especializada.
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Dar seguimiento a los tratamientos.
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Asegurar el uso correcto de férulas, arneses y dispositivos.
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Promover entornos inclusivos para sus hijos.
El compromiso de madres, padres y tutores es clave para que estos derechos se cumplan de manera efectiva.
El papel de los profesionales de la salud
En México, los ortopedistas pediátricos, fisioterapeutas y especialistas en rehabilitación se convierten en aliados esenciales para garantizar que los niños reciban atención basada en evidencia y procedimientos estandarizados.
Su labor no solo es clínica: también es un acto de defensa de los derechos humanos, especialmente en lo relacionado al desarrollo, movilidad y participación social.
OPSB México: compromiso con el acceso y la calidad en la ortopedia pediátrica
Como distribuidor autorizado en México de Mitchell Ponseti®, Rhino® y Levity®, en OPSB México asumimos con responsabilidad nuestro papel dentro del ecosistema de salud.
Nuestro compromiso se centra en:
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Facilitar el acceso a dispositivos especializados.
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Acompañar a profesionales y familias con información y capacitación.
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Promover el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado.
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Impulsar la movilidad y la inclusión desde la primera infancia.
Creemos firmemente que cada niño merece un tratamiento digno, eficaz y seguro.
La salud, la movilidad y la rehabilitación no son favores: son derechos fundamentales que debemos proteger, juntos.